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alimentaria global depende que se mantenga
una base de recursos productivos agrícolas”
(Bejarano, 1998, p.36), esta visión significa
que las intervenciones no deben limitarse a
políticas de producción o de comercio; es
un asunto que compete a toda la sociedad,
y que debe tener en cuenta los cambios en
el entorno internacional a los cuales el país
debe ajustarse tratando de obtener de ellos
las mayores ventajas. Pero cambios en la es-
tructura económica y social son necesarios,
pues el hambre tiene sus raíces en la pobreza,
la inequidad en la distribución del ingreso, la
violencia, la débil institucionalidad y la falta
de voluntad política.
Adicionalmente, Machado (2003), señala que
es necesaria la construcción y el seguimiento
de indicadores que revelen la evolución de la
situación en materia de seguridad alimentaria
en el país. Los indicadores deben revisar tanto
la oferta como la demanda efectiva, pues en
Colombia el abastecimiento de alimentos ha
sido suficiente pero son muchos los problemas
de orden estructural que impiden el acceso
efectivo de amplios estratos de la población
a una dieta adecuada (Machado & Pinzón,
2003). Esta posición se ajusta a la visión mul-
tidimensional propuesta por Sen (1981) pues
bastaría agregar indicadores de tipo cualitati-
vo e institucional para tener en cuenta la evo-
lución en la realización de los derechos socia-
les y económicos de las personas.
MEDIR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DE
LOS HOGARES CAFETEROS EN COLOMBIA
DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL ACCESO
Este artículo se concentra en medir el acceso
a los alimentos, teniendo en cuenta que uno
de los aportes más importantes del enfoque
de capacidades es el énfasis en la distribu-
ción y el rol que juegan los ingresos fami-
liares y la posesión de activos en el origen
de las situaciones de riesgo e inseguridad
alimentaria.
El indicador de Necesidades Básicas Insatis-
fechas se basa en una concepción de la po-
breza a partir de la necesidad; es un “método
relativo” donde la insuficiencia de recursos
se mide según el estándar social prevalecien-
te. La línea de pobreza se fundamenta en el
estándar de vida mínimo. Pesé a estas múl-
tiples formas de concebir y de medir, en lo
que parece haber consenso es en que ningún
método de medición es suficiente y completo
por sí solo y que lo más conveniente es el uso
combinado de los indicadores (Feres & Man-
cero, 2001).
La línea de pobreza e indigencia, se puede
construir a partir de diferentes métodos, uno
es la canasta mínima alimentaria, regular-
mente las entidades oficiales la calculan de
acuerdo a los precios corrientes de los ali-
mentos y el costo de dicha canasta se diseña
sobre la base de unos precios oficiales o re-
presentativos que tengan los bienes que ella
incluye.
Otra forma de construir líneas de pobreza, es
a partir del consumo calórico, que se obtiene,
por ejemplo, de una muestra de hogares con
un consumo “cercano al requerido, y utilizar
su ingreso promedio como línea de pobreza.
La otra opción es correr una regresión entre
consumo calórico e ingreso, y con la relación
encontrada evaluar el ingreso necesario para
consumir las calorías preestablecidas.” (Feres