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Las decisiones en materia de transformación de la Federación para hacernos más eficientes y transferir mejores servicios a los caficultores, imponen la necesidad y meta de reducir en 20% en los gastos de la sede de Bogotá.

Dentro de este propósito se han eliminado 7 cargos directivos e instruido acerca de la eliminación de gastos superfluos como afiliaciones a clubes sociales y suscripciones de televisión, entre otros.

En el proceso de selección presenté a los cafeteros mi visión sobre la Federación Nacional de Cafeteros, indiqué que uno de los retos y propósitos sería hacer sostenible el gremio y la austeridad, además de un clamor cafetero, es un elemento fundamental para ese propósito.

Luego de más de 30 años de concluida la época del Pacto de Precios en la que el café tuvo la oportunidad de traer progreso al país, la organización del cultivo ha sufrido variaciones estructurales de mercado que nos impactan directamente, en tal sentido, llegó el momento de preparar al gremio para concluir sus primeros 100 años y proyectarlo para los siguientes.

Así, la búsqueda de eficiencia tiene como pilar la generación de una conciencia colectiva respecto de la inminente necesidad dar nacimiento a una cultura de austeridad construida a partir de situaciones concretas que permitan el reacomodamiento del gremio, para transferir más y mejores beneficios a los caficultores.

De otra parte, hemos venido trabajando en el rediseño de la función comercial de la Federación, empezando por la reorientación de las oficinas en el exterior para que su enfoque tome un carácter puramente comercial y de acuerdo a los nuevos tiempos.

En tal sentido, después de trabajar de la mano en el rediseño de la función comercial de las oficinas en el exterior y tras 4 meses de haber puesto a consideración su renuncia, Juan Esteban Orduz dejará el cargo en CCF.

La reorganización de dicha oficina lleva consigo el no reemplazo de esa posición y las actividades que allí se desempeñan serán asumidas en parte por el personal hoy presente allí y por la sede en Bogotá, de forma tal que se atiendan sin traumatismos la función comercial y la gestión de recursos para inversión social.

En el mismo camino del redimensionamiento de las oficinas en el exterior y de cara a los nuevos tiempos, he solicitado al señor Ministro de Hacienda y Crédito Público su colaboración para adelantar los trámites legales que permitan presentar al Comité Nacional las alternativas de disposición de los inmuebles en Nueva York y Tokio para mejorar los ingresos del Fondo Nacional del Café y así atender las necesidades de la caficultura.

La transformación de la FNC empezó hace 4 meses y tenemos un objetivo medible y retador de reducir el 20% de los gastos operativos de las empresas de la gremialidad en la sede en Bogotá cuando se cumpla el primer año de esta nueva gerencia.

La transformación de la FNC protegerá a los empleados quienes son el activo más importante de la gremialidad, pero no se detendrá en el deseo expresado por el cafetero de austeridad y eficiencia.